Por amor al arte, ya no.
Por suerte un buen día descubrí que tenía un hobbie. Algo que me encataba hacer y que quería aprender a manejar a la perfección. Con más suerte todavía estudié lo suficiente para entrar en la carrera que me ofrecía la posibilidad de, en un futuro, ganar mi pan realizando una tarea amena y apasionante. Ahora que ya la domino, me doy cuenta que sigue siendo un hobbie.
Oferta de trabajo para practicas. Se busca ayudante de enfermería. Que haya terminado la carrera y que tenga al menos un año de experiencia. Que sepa realizar todas las tareas de sedado, administración de fármacos, reconocimiento de enfermedades. Que traiga equipo propio de casa. Bolsa económica: 0 euros.
¿Os imaginais una oferta de trabajo como esta? Sin querer menospreciar a los ayudantes de enfermería, que sé de primera mano que están ya bastante explotados, es impensable que un estudiante decida entrar a una empresa a trabajar en semejantes condiciones y sin cobrar. Pero parece que en el mundo del diseño, del vídeo y la televisión es bastante habitual.
Las ofertas en practicas son un engaño. Las prácticas, excepto honrosas excepciones, suelen suponer la sustitución de un puesto ocupado por un profesional, o en el mejor de los casos, de otro becario. Puesto que eres capaz de realizar trabajos no especializados, un estudiante puede suplantar casi a la perfección un trabajo simple en una empresa. Pues que coño, aprovechemonos, pensarán los empresarios, que ofrecen al estudiante una silla y un trabajo a cambio de poco o nada, desgastando su ilusión.
Lo peor es que a veces las Universidades, para mantener intacta su capacidad de creación de convenios con empresas, se niegan a actuar en ciertos aspectos. Aunque denuncies la expoltación o la nula remuneración, la Universidad prefiere conservar sus numeros y colgar decenas de anuncios en el tablón. Única solución, salir pitando de allí.
Por suerte también tenemos la oportunidad de trabajar por nuestra cuenta. Muchos proyectos de directores de cine noveles, o de pequeños grupos de música se llevan a cabo sin presupuesto alguno. Algunos compañeros míos, como yo mismo, hemos realizado trabajos profesionales, tanto de producción, como de diseño, como de efectos especiales, por el placer de participar en un proyecto atractivo. Es un hobbie, como dije antes, y en ocasiones el proyecto supera al interés económico. Genial, adelante.
Pero lo que más me hace hervir por dentro es que se aprovechen de tu confianza. Ya no me quedan dedos en la mano para contar las personas que me han pedido un proyecto profesional sin preguntarse antes si yo pretendía llevarlo a cabo por puro placer. Es decir, investigar como crear un efecto de nieve en una película, puede parecer interesante, pero grabar y montar un vídeo del bautizo de MariPepis, es un auténtico coñazo.
Y es que se trata de que la madre de MariPepis te conoce y cree así que podrá ahorrarse los 600 napios que le cuesta el fotógrafo y los mil que le cuesta con vídeo incluído. Además podrá tener cierto control sobre el vídeo y cambiar aspectos contínuamente. E incluso podrá sacar DVDs para todos sus amigos y familiares. Y tú te comeras el marrón recibiendo llamadas contínuamente, respondiendo a preguntas estúpidas. No. No somos ni esclavos ni ONGs. La creatividad, el trabajo, aunque no sea bajo el sol y en la obra, requiere un esfuezo, un título, y un tiempo.
Y si no haz la prueba:
1. Acércate a algún conocido, no hace falta demasiada confianza, basta con que le hables una vez al mes de casualidad por la calle.
2. Pongámos que es mecánico, aunque me vale cualquier profesión.
3. Pregúntale un poco sobre lo que suele hacer en su trabajo, haz como que te interesa ya que, de hecho, te interesa saber si podrá resolver tu problema.
4. Puesto que seguro que sabe hacer revisiones del coche, propónle que esta semana te haga una revisión del coche, nada complicado ni demasiado difícil. Por supuesto ni un duro.
5. Si acepta, a pesar de tener que emplear su tiempo por nada en tu coche, dile que, ya que él sabe y que en el fondo es lo mismo, podría hacerle la revisión el mismo día a varios de tus amigos, que ellos sólos no saben.
6. Por último dile, mientras está haciendo la revisión, podría en un momentito, desmontarte la puerta y resolverte ese pequeño bollo que te hiciste aparcando y que no queda nada bien.
Suerte si no te lo hace tragar entero.
Mi intención es sólo recalcar que somos profesionales, con ganas de trabajar, de poner nuestra creatividad al servicio de proyectos, lo más apasionantes posibles. Pero que tenemos que ganarnos el pan y que los alquileres (ya no hablo de pisos comprados) no se pagan con el amor al arte. Una cosa es un favor y otra muy distinta es que se aprovechen de tí. Y cuanto más sabes más veces te lo ofrecen, y cuanto más lo haces más se devalúa tu trabajo.









