¿Igualdad?
Desde siempre, de alguna forma, las sociedades han repartido los papeles de liderazgo en función de una serie de factores abstractos, limitando la libertad de las personas según las valoraciones de otros seres que residen en un mismo núcleo social, o simplemente, por leyes escritas que han sido estúpidamente aceptadas por todos.
Delacroix murió en 1863 siendo totalmente rechazado por los pintores de su época en cada una de las exposiciones que realizaba. No fue hasta después de su muerte que su obra fue reconocida por artistas modernos. Ahora no somos capaces de entender el juicio al que fue sometido este genio de la pintura, pero, sin embargo, las palabras de sus congéneres fueron determinantes para su situación en vida.*
Sin poder dar una razón lógica, las sociedades, desde que existen, se organizan en jerarquías muy estructuradas. Unos mandan y otros obedecen, y no hay más que hablar. El que manda no siempre es el más fuerte. A veces es el más inteligente, el que más posee o el que más engaña. Pero otras personas, por deseo de poder o por necesidad, se venden a él y ejecutan a cualquiera que no obedezca sus órdenes. Con estas palabras, una mente rápidamente irá a pensar en mafiosos. O me pagas o te corto los dedos. Otros iremos a la evacuación de inmigrantes del antiguo cauce del río Túria. "Algunas patadas les dieron", el que manda odenó limpiar.
Fernando Ferrín Calamita ha obtenido en esta sociedad el poder de ser juez de una serie de acontecimientos. En su poder esta la decisión de dar o quitar la libertad y los poderes de las personas. Puede despojarte de tu casa y de tus objetos, o simplemente de tu libertad a su elección. Esta semana ha quitado a una mujer la custodia sobre sus dos hijas por ser lesbiana. Según nuestra "amada" constitución, no se puede discriminar a nadie por razones de sexo, y debemos entender sexo no solo como género, sino también como opción sexual. Pero él es juez, y debemos acatar.
El rey de España y su hijo, el Príncipe Felipe, sostienen en sus manos el título de rey. Como dice nuestra contitución "La persona del Rey de España es inviolable y no está sujeta a responsabilidad" así que los actos del rey, ya sea fraude o corrupción, como apuntan algunos textos, no suponen castigo alguno para el mismo. Además, el estado le dedica mas de 8.200.000€ anuales. ¿No creeis que con eso se podría solucionar muchos de los problemas de igualdad actuales?
Desde un punto de vista humano, la igualdad es un hecho innegable y exigible. Existen muchos tipos naturales de desigualdad, tanto físicos como mentales, que deberían solventarse mediante participación libre de solidaridad ciudadana. Así también, los casos de discrepancia, deben de ser resueltos en un ambiente de igualdad, nadie puede imponer sus ideas, ni siquiera el pacificador, que, por supuesto, jamás debería quedar en manos de una persona elegida. Nadie puede decidir sobre el resto de manera impositoria. Sin que ello limite garantizar las libertades individuales y colectivas.
Considero que el ser humano es capaz de llevar a cabo por sí mismo una serie de acciones sociales básicas que, seguramente se desenvuelvan en función del avance de una sociedad concreta y una macrosociedad de forma abstracta. Y nadie debe de intervenir o guiar esos cauces si no es en función de una serie de valores básicos como podrían ser los derechos humanos.
La sociedad debería de ser capaz, con una educación sencilla, de permitirse el lujo de crear un estado sin jueces o superhombres más allá de las necesidades mínimas de acuerdos interpersonales o decisiones discutidas y democráticamente votadas.
Tenemos que empezar a dejar de aceptar las cosas tal como vienen y crearnos una idea propia y mucho más básica de nuestra condición y no dejarnos llevar por esos jueces sociales. Exigir una justa aplicación de los valores sociales que, insisto, deben aplicarse a todo ser humano. Y quizá, poco a poco, podamos crear una sociedad más justa ya que mis palabras implican una lucha constante contra las decisiones diarias de los jueces, de los que mandan, de los astutos, de los que nos hacen ser distintos.
Y para empezar, debemos levantar nuestra voz contra los sucesos que ocurren cada día en nuestra sociedad, como los ocurridos, simplemente, esta semana: La censura de "el jueves", el maltrato y expulsión de los inmigrantes y mendigos, las decisiones judiciales injustas, el maltrato laboral y la explotación, tanto física como salarial…etc
E. Delacroix; "La libertad guiando al pueblo"
* Basado en el texto "Los Jueces". Publicado en El Gil Blas, el 7 de julio de 1885.









