Duda moral sobre la desagradable realidad
La realidad es, en ocasiones, terriblemente desagradable. Verla en directo produce una verdadera sensación de descomposición. Personalmente me es tremendamente difícil mirar a los ojos a la degradación de las personas en cualquiera de sus formas. Así también incluyo las enfermedades mentales y depresiones graves. Sin embargo, es la realidad, y debe de afrontar se como tal. La evolución de las tecnologías nos ha traido esa realidad a casa, a cada día.
Hace un tiempo, descubrí cómo Wim Wenders había rodado un documental sobre los últimos días de vida del famoso director de cine Nicholas Ray, director de películas como “rebelde sin causa” o “Jhonny Guitar”, que sufría un cáncer terminal. Ray prefirió no acudir al hospital y morir en su casa, rodeado de sus amigos. Decidió rodar sus últimos alientos en un film llamado “Relámpago sobre agua” He sido incapaz de terminarlo, ya que me parece tremendamente angustioso, pero ahí está, la vida misma de un paciente terminal.
Uno de los alumnos de Comunicación audiovisual decidió realizar un experiemento similar. Su abuela, que sufría de una enfermedad degenerativa, fue grabada desde que empezó a dar muestras de enfermedad. La grabación es de apenas unos cinco minutos, pero el estudiante explicó que llegó un momento en que se consideró incapaz de seguir adelante. Es atroz, es la humillación misma de una persona ante su situación de enfermedad.
Hoy he visto otro video que me ha impactado especialmente. Un joven americano ha rodado un video llamado “Thanks Tobacco, you killed my mom” En él el joven detalla la evolución de el cáncer que le ha sido diagnosticado a su madre, desde el primer momento hasta, en último termino, unos minutos después de morir. No entiendo cómo ha sido capaz de llevar a cabo el mismo, pero lo podemos ver sin problemas.
De estos tres ejemplos me ha surgido una duda. Aunque, en principio, soy partidario de mostrar las cosas tal como son, es decir, la muerte, es una evolución, una parte más de la vida, y cómo tal existe y debe ser aceptada, no se si mostrar esa evolución es lícito, moral. Creo que todo tiene unos límites, y las personas tenemos que tener esos límites no escritos. Aunque, por otro lado, la realidad está ahí y, aunque es dura debe ser afrontada. ¿Opiniones?









