May 21, 2007

La impepinable levedad del ser (frente a las modas)

Esto huele a: Mente enferma

Sinceramente, siempre me ha dado igual la moda. Para mí vale lo mismo una persona en vaqueros y camiseta que otra con una manta encima de la cabeza. Sin embargo, tenemos cierta propensión a ponernos la ropa en función de una corriente creada quién sabe dónde. Lo que realmente no entiendo son cosas como las camisetas rosas para hombres.

Hasta cierto punto, me parece razonable, más o menos triste, pero razonable, el hecho de que la gente utilece un tipo de ropa para ser aceptado en un grupo social del que desea formar parte, sea por la razón que sea. Y me parece genial que los hombres utilicen camisetas rosas, o verdes fosforito. Como digo, me la suda la ropa que lleve cada uno. Hablo de hipocresía.

- Me voy de cena. ¿Te gusta mi camiseta? - Dijo Romeo mientras se ponia una camiseta rosa ajustada y trataba de provocarme la reacción.

-No, personalmente no me gusta. Lo que no entiendo es cómo te puedes poner una camiseta rosa, si tan sólo hace dos años hubieses criticado a otro cualquiera.

- Ya, pero está de moda y me gusta.

- Sí, pues a ver si es verdad y dentro de otros dos años sigues llevándola. 

La moda de las camisetas rosas es el último de los extremos de la jauría borreguil en la que nos hemos encerrado. Socialmente hablando, claro. Con mis propios ojos disfruté ()porque aunque no lo creais, también me hacen reir esos cambios repentinos de la sociedad) del atuendo de un joven quinceañero italiano (italia = moda cutrextraña española elevado a 10) con unas mallas rosas con letras doradas.

 

Quiero que quede bien claro que el problema no está en que me guste más o menos. No puedo negar que culturalmente me cuesta aceptar estos cambios ridículos. Lo que me jode de todo esto es que esta gente es la misma que se burlaban de tí hace tiempo si seguías otro tipo de moda y llevabas una cadena atada a tus vaqueros rotos. La misma que se burlaba de cualquier chaval que se atreviese a llevar una camiseta rosa, simplemente porque le gustaba.

Modas hay muchas y en muchos casos es estúpida. Muchos de nosotros seguimos modas simplemente, ya sea voluntaria o involuntariamente, para ser aceptados y reconocidos como miembros de un grupo social o una ideología determinada. Me parece bien, es natural y todos lo hemos hecho alguna vez. Sin embargo, creo que deberíamos empezar a llevar la ropa con la que nos sentimos cómodos, la que nos queda bien, la que nos gusta o nos atrae, y mucho menos la que está en los escaparates de las tiendas o la que le recomiendan las firmas a Beckham para vender estupidez.

 Apoyado también en el texto de: El mundo está loco