April 2, 2007

¿Y tú, tienes ilusión?

Esto huele a: Mente enferma, Malayerba

Ya hace bastante tiempo caminaba agarrado a las leyes de Newton, pretendía vivir el mundo en cada segundo y no pensaba en nada más allá que el siguiente paso que daba. Girar la esquina y esquivar al compañero que paseaba en otro mundo. De repente oí la pregunta que lo tambaleó todo. A mi lado, el mundo ya hace tiempo que temblaba.

Y desde entonces me levanto cada día y me froto con fuerza los ojos. Miro al espejo y me pregunto dos veces lo mismo. ¿Tienes ilusión?

Ilusión

Ilusión por qué. Es la pregunta. ¿Qué hace que viva cada día si no es la monotonía de la nada? Sigo repitiéndolo cada segundo. ¿Me ilusiona viajar, enamorarme, tener una casa y un perro que sacar a mear? No sé.

Desesperado busco en google, como cajón de respuestas a mis dudas más profundas. Quizá otro ser en este mundo haya encontrado la respuesta y la haya escrito para deformes como nosotros. Escribo “ilusión” en el solitario recuadro blanco y me regodeo en mi ironía seleccionando “voy a tener suerte”.

¿Resultado? Wikipedia. Y definitivamente, me baja del árbol:

"En psicología, se usa el término ilusión para referirse a una esperanza infundada(…)la ilusión puede ser la esperanza o anhelo por algo en concreto."

Me respondo a mí mismo en cada letra y no veo ilusión por ningún lado. No sé que espero de la vida. Si me preguntan, suelo decir “felicidad” y luego me ahogo en la palabra. Otras veces me quedo callado y me tiemblan las cuerdas vocales.

Sinceramente, vivo con la cabeza alta, me paseo por las calles aspirando fuerte el aire que pasa a través de mi garganta hasta mis pulmones, sonrío con toda la fuerza que soy capaz ante una mirada sincera, me muero por hacer sonreír a los que me dan su sonrisa. Sin embargo, no se cuál es el objetivo.

Siempre he pensado que la ilusión tenía que ser la base sobre la que se asentara cada mañana, cada segundo. Sin embargo parece que se ha perdido. Ya nadie vive, sólo se sobrevive. Me da miedo pensar que la vida sea simplemente eso. Nada.

Algo hay que hacer, quemar el campo.



Abono para parásitos

Esto huele a: Mente enferma, Malayerba

De entre los desechos de un ser deforme, que plantó en su pecho unas semillas antes de escapar de la crisálida, nace, entre el abono de los parásitos y el agua de la lluvia, entre los gritos de locura y la deseperación de la duda, un hierba grisácea, larga y lisa, que arrancará con fuerza las cuerdas vocales y, entre líquidos amnióticos, caerá de su placenta para dar forma a un nuevo espacio de desahogo y expresión

Hoy nace una nueva criatura. Mi tercer, y deforme, hijo mental, para decirlo de alguna manera. Antes ya sobrevivieron otros dos. El primero, como algunos ya sabéis fue mi desenfoque erasmussiano, que todavía visito de vez en cuando para recordar aquellos tiempos en la lejana (y tan cercana a la vez) Italia. Por otro lado, mi segundo hijo, esta vez en conjunto casi orgiástico, P8659, que no acabó de florecer, pero que sigue en marcha y que seguro habéis visitado.

Malahierba nace y empieza a caminar entre gigantes, sin temer para nada su aliento. Les grita con desprecio y les atosiga con preguntas. Vomita palabras agradables para hundir más fuerte la navaja en el pecho de la estupidez. Corre con fuerza creyendo en sí mismo, en ser el más rápido, para evitar ser pisoteado mientras curiosea en los agujeros más prohibidos.

Este proyecto nace con idea de despejar el camino oculto que pasa entre las zarzas, los pinchazos de unos y otros y poder llegar al claro más luminoso, donde, siempre en subjetiva relatividad, se halle el sol más brillante. Sobretodo para encontrar en él aquello que vemos cada día, pero rebozado de originalidad, de curiosidad, de complicidad, y sobretodo de interés. 

Como ya dije una vez, “no se si es mi afán de exhibicionismo y la curiosidad que despierta en mí el hecho de poder gritar a través de esta pequeña ventana digital, pero se bienvenido/a, te invito afectuosamente a que te sientes, tomes un te, o un vaso de vodka y escupas lo que te venga en gana, porque la placenta ya ha sido rasgada, y está ansiosa de tus ideas