¿Y tú, tienes ilusión?
Ya hace bastante tiempo caminaba agarrado a las leyes de Newton, pretendía vivir el mundo en cada segundo y no pensaba en nada más allá que el siguiente paso que daba. Girar la esquina y esquivar al compañero que paseaba en otro mundo. De repente oí la pregunta que lo tambaleó todo. A mi lado, el mundo ya hace tiempo que temblaba.
Y desde entonces me levanto cada día y me froto con fuerza los ojos. Miro al espejo y me pregunto dos veces lo mismo. ¿Tienes ilusión?
Ilusión por qué. Es la pregunta. ¿Qué hace que viva cada día si no es la monotonía de la nada? Sigo repitiéndolo cada segundo. ¿Me ilusiona viajar, enamorarme, tener una casa y un perro que sacar a mear? No sé.
Desesperado busco en google, como cajón de respuestas a mis dudas más profundas. Quizá otro ser en este mundo haya encontrado la respuesta y la haya escrito para deformes como nosotros. Escribo “ilusión” en el solitario recuadro blanco y me regodeo en mi ironía seleccionando “voy a tener suerte”.
¿Resultado? Wikipedia. Y definitivamente, me baja del árbol:
"En psicología, se usa el término ilusión para referirse a una esperanza infundada(…)la ilusión puede ser la esperanza o anhelo por algo en concreto."
Me respondo a mí mismo en cada letra y no veo ilusión por ningún lado. No sé que espero de la vida. Si me preguntan, suelo decir “felicidad” y luego me ahogo en la palabra. Otras veces me quedo callado y me tiemblan las cuerdas vocales.
Sinceramente, vivo con la cabeza alta, me paseo por las calles aspirando fuerte el aire que pasa a través de mi garganta hasta mis pulmones, sonrío con toda la fuerza que soy capaz ante una mirada sincera, me muero por hacer sonreír a los que me dan su sonrisa. Sin embargo, no se cuál es el objetivo.
Siempre he pensado que la ilusión tenía que ser la base sobre la que se asentara cada mañana, cada segundo. Sin embargo parece que se ha perdido. Ya nadie vive, sólo se sobrevive. Me da miedo pensar que la vida sea simplemente eso. Nada.
Algo hay que hacer, quemar el campo.









